Un nuevo estudio nos acerca a una respuesta

Gracias a un estudio hidrogeológico reciente, Nosara ahora tiene mapas y otra información vital sobre las reservas de agua. Lo que sabemos hasta el momento es preocupante pero no irreversible.

El estudio hidrogeológico es un prerequisito para crear un plan de zonificación y es parte de los requisitos exigidos por el Plan Regulatorio Municipal, que incluirá zonificación para Nosara. El estudio ha sido presentado a SENARA (Servicio Nacional de Aguas Subterráneas Riego y Avenamiento). Con la aprobación de SENARA puede iniciar la próxima fase.

El 27 de noviembre Laura Chavarría y Jorge Suarez de Hidrogeotecnia, Ltd., presentaron sus resultados y conclusiones sobre la primera fase de su trabajo a las ASADAs locales y representantes de otros grupos locales.

El estudio recolectó y evaluó información que ya estaba disponible sobre las reservas de agua en Nosara e indicó el tipo de información adicional necesaria para poder generar una imagen precisa sobre los recursos hídricos de la zona. El estudio fué contratado por el NCA y financiado por una donación del Harmony Hotel.

Entre los hallazgos:

  • La región estudiada — pueblo de Nosara, Santa Marta, Santa Teresita, Pelada, Guiones, y Esperanza — tiene 166 pozos registrados con profundidades que oscilan entre 8 y 212 metros, con una profundidad promedio de 43.5 meters; de acuerdo a SENARA, el número de pozos no registrados puede incrementar estas cifras hasta 50% más alto.
  • Un total de 11 pozos registrados están a 1 Km o menos de la costa desde Garza hasta Río Montaña. La extracción en estos pozos, además de lo que se extrae de pozos sin registrar (ya sea hechos con perforadora o a mano), contribuye a la intrusión de sal. Ya sabemos que el nivel de intrusión está incrementando más allá de los límites permitidos, especialmente en Guiones, en el área inferior de la Ruta 160.
  • La diferencia entre profundidades entre pozos sugiere que existe una amplia variedad de acuíferos y estructuras geológicas.
  • De acuerdo a la ley, cada pozo artesanal hecho a mano debe estar protegido de cualquier alteración a la tierra dentro de un radio de 40 metros. Cuando ésto no se cumple, es muy probable que el agua residual y séptica suya y de sus vecinos está llegando a su pozo.

Formando parte de la Fase 2, los autores van a desarrollar y analizar varios mapas diagnósticos y van a delimitar y mapear, con más detalle, áreas que tienen un alto riesgo de contaminación. Estas acciones les permitirán sugerir medidas para bajar los riesgos.

La Fase 2 va a llevar a cabo pruebas para responder preguntas que surgieron durante el diagnosis. Específicamente, los científicos van a investigar la intrusión de agua salina, contaminación, disponibilidad de reservas y la capacidad de los acuíferos, manantiales y pozos en el Distrito de Nosara para recuperarse.

Una tercera fase va a proponer regulaciones de uso de suelos.