Nosara es un lugar único, según Steve Mack del Guanacaste Community Fund, por la cantidad de organizaciones locales que han surgido para tratar de que nuestro hogar sea un buen lugar para vivir para todos.

Este mes hacemos un enfoque en dos de esas organizaciones y las mujeres que las nutren día a día.

Poco después de llegar a Nosara en el 2007, Linda Tarlow leyó un artículo en la Voz de Guanacaste sobre una niña en Esperanza que dependía de un andador ortopédico y estababa tratando de movilizarse sola. “Me puse en contacto con la familia y empecé a ayudarles económicamente con la compra de comida,” dijo ella. Durante esas visitas, llegó a conocer el barrio en esa área y su pobreza.

A veces es difícil recordar que el lugar que lugar que llamamos paraíso está ubicada en la provincia de Costa Rica con el índice de pobreza extrema más alto. En el distrito de Nosara, una de cada diez personas vive en situaciones de hacinamiento y más de la mitad de las casas están en malas condiciones. Uno de cada cinco adultos no llegó a completar su educación primaria y casi un cuarto de las familias no tienen seguro de salud.

Tarlow se dió cuenta que estaba fuera de su alcance conseguir la ayuda que las familias de Esperanza necesitaban. Con esto en mente, construyó e instaló recipientes en los supermercados locales con rótulos solicitando donaciones de comida.

En el 2013 ella fundó el Banco de Alimentos de Nosara (Nosara Food Bank, en Inglés) con la intención de aliviar los que sufren de pobreza extrema. La mayoría de las familias que reciben asistencia por medio del Banco de Alimentos son los más pobres de los pobres, dice ella, con salarios y pensiones tan bajas o discapacidades tan grandes que la familia no puede ahorrar dinero.

El Banco de Alimentos de Nosara recibe apoyo de varias fuentes. El Banco de Alimentos, una fundación sin fines de lucro nacional, recibe comida dañada o expirada (arroz, azúcar, cereal y jabón en polvo), lo reempaca y lo pone a la disposición en una bodega en Brazilito a bancos de alimentos y organizaciones sin fines de lucro locales por un pequeña tarifa administrativa.

Ella agradece a Freddy Alfaro de Terratours que recoge la comida todos lo meses. Al inicio, Terratours recogía la comida en la bodega de Brazilito en su viaje de retorno desde el Aeropuerto de Liberia. Ahora, la comida viene en grandes recipientes plásticos y no hay espacio para pasajeros así que hace un viaje mensual con su vehículo vacío y vuelve cargado con la comida.

El recipiente para donaciones en Súper Nosara todavía existe pero los otros han desaparecido ya que ella dice que “nos dimos cuenta que la gente no dona comida consistentemente.” El Banco de Alimentos depende en gran parte de los $200 que recibe mensualmente de la Nosara Association, nuestra fuente de ingresos más sostenible. Aunque agradecemos cualquier donación, la confiabilidad de la donación mensual de la NCA es invaluable para nosotros para la planificación.”

Además de esto, ella hace una donación mensual grande y unas cuantas personas contribuyen por medio de Amigos de Costa Rica. Ella alienta a todos a hacer una contribución recurrente, no importa el tamaño.

Durante el mes de agosto, 31 familias recibieron paquetes con comida y tres familias adicionales se han agregado desde esa fecha. El esposo de una señora acaba de tener una operación a corazón abierto y otros dos tienen condiciones médicas que les prohíbe trabajar.

Foto proporcionada por Wanderlust Realty

El Banco de Alimentos recibe el doble de aplicaciones durante la temporada baja cuando hay menos trabajo para los empleados, jardineros y otros que dependen del turismo para su trabajo. Este año, por primera vez, los obreros de construcción han sido despedidos por causa de las lluvias. Tarlow pide a las empresas que mantengan a su personal en planilla pero no siempre es posible.

Uno de los desafíos principales para las organizaciones benéficas en todo lado es cómo evitar crear una dependencia que disminuya el deseo de la gente para salir de la pobreza. La ayuda directa a miembros de familia responsables y la inclusión de líderes de la comunidad ayudan a disuadir este tipo de dependencia. La junta de asesores del Banco de Alimentos está compuesto de líderes de las iglesias locales que conocen a las familias y ellos deciden cuáles son las familias que están más necesitadas de recibir este tipo de ayuda. “No damos comida a hombres o mujeres que están con buena salud si no hay niños en la casa.”

La experiencia de Tarlow con el Banco de Alimentos y especialmente con el barrio de Esperanza la incentivó para iniciar otro proyecto.

La cantidad de familias que necesitan asistencia baja durante la temporada alta ya que vuelven los trabajos. Por otro lado, cuando la escuela cierra durante las vacaciones de Navidad los recesos entre semestres, los padres probablemente están muy ocupados trabajando y tienen menos tiempo para obtener comida, planificar y cocinar así que algunos niños tienen menos comidas balanceadas o meriendas.

Hace cinco años ella llevó a un grupo de niños en su carro a la escuela de verano en la Escuela Serapio López en el centro Nosara. Tomando en cuenta lo cansado que era ese viaje para ella y los niños ella inició la Escuelita de Verano en Esperanza que funciona durante cuatro semanas durante Enero. En el 2017 Alyssa Sponagle fué la organizadora y encargada de la escuelita y lo hará otra vez en el 2018. La escuelita ofrece clases, actividades y algunos paseos o visitas especiales e incluye comidas calientes y nutritivas cinco días a la semana.

Tarlow ve que su trabajo es parte del tema más amplio de desarrollo sostenible. “No podemos decir que vivimos en una comunidad sostenible si vivimos con vecinos y niños hambrientos.”

Para contribuir al Banco de Alimentos amigosofcostarica.org/product/nosara-food-bank/

Para unirse al NCA.

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