Hoy por hoy, cada vez que algún vecino de Nosara saca sus residuos, hay un camión de la Municipalidad de Nicoya que los recoge y los lleva a un relleno sanitario en Santa Cruz. Pero eso no fue así siempre, ya que por más de 20 años esos desechos quedaron en Nosara, en un botadero a cielo abierto. 

La existencia de un botadero a cielo abierto en Nosara conlleva un gran impacto ambiental, por eso, desde hace varios años la Asociación Cívica de Nosara (NCA) viene trabajando en una solución permanente a este problema de todos. La primera lucha fue en el 2019 cuando se logró que la Muni de Nicoya comenzara con la recolección de residuos en Nosara. Más tarde, en el 2020, la NCA realizó un acuerdo legal para desalojar a las personas que vivían en el botadero y que recibían basura de toda la comunidad. 

Gracias a ese acuerdo, se detuvo la acumulacion de desechos; sin embargo, la basura que ahí se acumuló por más de 20 años, aún se mantiene en el sitio y hay que tratarla, pues es un alto riesgo para la salud de las personas y animales, así como la potencial contaminación del manto acuífero que suple agua a una gran parte de la población.

Según las estimaciones, el basurero de Nosara tenía 36,000 metros cúbicos de residuos, una cantidad similar a la de más de 10 una piscinas olímpicas juntas.

Por estas razones, la NCA contrató a la ingeniera química Kathia Elizondo para arrancar con el proceso de cierre técnico. Elizondo es experta en este tipo de procesos, e incluso participó en el cierre del botadero de Río Azul, el más grande  del Valle Central.  En la NCA decidimos entrevistarla para que nos explicara cuál ha sido el impacto del botadero de Nosara, qué es lo que se debe hacer, y por qué es tan importante apoyar financieramente a la NCA en este proyecto. 

Botadero sin control

Lo primero que Elizondo nos detalló es que existe una gran diferencia entre un relleno sanitario y un botadero como el que teníamos en Nosara. 

El relleno sanitario es un lugar técnicamente concebido para recibir residuos, con diseños ingenieriles adecuados y con protocolos que ayudan a minimizar los riesgos del impacto de la basura, mientras que en un botadero no hay ningún tipo de planificación. Simplemente, son sitios destinados para depositar residuos. 

Quizás ustedes se preguntarán: ¿Cuál sería el problema de tener un lugar específico para tirar todos los desechos de una comunidad? La respuesta no es tan simple como parece. Según Elizondo, el primer punto en contra del botadero de Nosara es que no hubo impermeabilización del suelo. 

Con el suelo sin impermeabilización, las aguas que sueltan los residuos (que se conocen como lixiviados) llevan una alta carga contaminante, inicialmente biológicas, pero con el tiempo pueden ser más químicas. 

Los lixiviados no solo se producen por la descomposición de desechos orgánicos, también se pueden generar por objetos como baterías, televisores o electrónicos, que al sumarle el agua de las lluvias, empiezan a liberar metales que son dañinos para la salud, y si el espacio no está impermeabilizado, se filtran por el suelo y contaminan las aguas subterráneas o mantos acuíferos. 

Los otros lixiviados que no se infiltran, se mantienen al nivel de la superficie y suelen terminar en quebradas o ríos cercanos, que podrían ser utilizados por animales para hidratarse, afectar la salud de las especies acuáticas y eventualmente contaminar las aguas subterráneas en sitios cercanos

La ingeniera Elizondo también nos comentó que como estos botaderos no lleva ningún tipo de control, otro de los problemas es que empiezan a producir biogás a raíz de la descomposición de residuos orgánicos.

El biogás está catalogado como gas de efecto invernadero que potencia el impacto del calentamiento global. En ocasiones, el biogás que se produce en los botaderos de basura provoca explosiones que propician derrumbes o deslizamientos. 

¿Y qué pasa con el cierre?

Cuando hablamos de cierre técnico, estamos haciendo referencia a una remediación, es decir, estamos tratando de llevar este sitio  a un punto de menor impacto, pues como la basura sigue ahí, debemos controlarla para reducir al máximo las posibilidades de afectación que podrían darse. 

Parte de los protocolos que la NCA está cumpliendo es un monitoreo de aguas subterráneas. Se hicieron tres perforaciones en la propiedad y se están tomando muestras del agua subterránea para analizar si hay contaminación por lixiviados en los acuíferos. 

Según aclaró la ingeniera química, el cierre se encuentra en fase de análisis para entender cuál es la mejor forma de tratar los residuos y a partir de ahí diseñar el proceso indicado.

Por ejemplo, una de las etapas consiste en un estudio para determinar la mejor forma de impermeabilizar el suelo, para evitar cualquier tipo de filtración de contaminantes en el suelo. También, se debe planificar la conformación de basura, que en palabras simples significa  movilizar y unificar todos los residuos que quedan, creando como una especie de montaña, pero con un diseño adecuado que luego no sea propensa ningún tipo de derrumbe o acumulación de agua de lluvia. 

Por último, se debe impermeabilizar la superficie sobre los residuos para que no entre agua de lluvia que pueda complicar la descomposición de los desechos. 

Aunado a esto, hay muchos detalles que se están analizando como la ubicación de chimeneas para que se haga una liberación adecuada del biogás que se pueda estar generando, la construcción de una laguna para tratarlos lixiviadas y todo el diseño de evacuación controlada de aguas pluviales, para canalizar las aguas, de tal forma que en el invierno se eviten desbordes o inundaciones. 

A pesar de que la Asociación Cívica de Nosara ya arrancó con todo este proceso, todavía no se cuenta con el dinero suficiente para culminar con el cierre técnico, ya que es un proyecto bastante costoso. 

Según las estimaciones de presupuesto, este proyecto tiene un costo de  US$584.886, dinero que todavía no ha sido recaudado. 

En la Asociación Cívica de Nosara soñamos que cuando esté terminado el cierre técnico se pueda construir un parque comunitario en ese espacio, incluyendo un skatepark, anfiteatro y otros atractivos, que promuevan una mejor integración cultural en la comunidad,  ya que está ubicado en un punto medio entre el sector turístico y la población local.  

Desde la Asociación Cívica de Nosara los invitamos a donar y ayudarnos a recaudar los fondos necesarios para poder finalizar este proyecto de tanta importancia para nuestra salud. Si usted quiere apoyarnos, lo invitamos a seguir el siguiente enlace: https://www.nosaracivicassociation.com/donate/