¿Están nuestros acuíferos en riesgo? ¿Estamos tomando agua contaminada? ¿Estamos echando aguas negras al mar? En la Asociación Cívica de Nosara tuvimos esas mismas preguntas y queremos ayudar a aclarar con información veraz que nos ayude a tomar mejores decisiones y evitar daños irreparables que nos afectan a todos los que vivimos en esta comunidad. 

Es por eso, que durante el 2020 y 2021 financiamos un estudio hidrogeológico realizado por la empresa  Hidrogeotecnia, que  revela cómo los acuíferos ubicados en Guiones, Pelada, Nosara y Santa Marta presentan altos niveles de vulnerabilidad a contaminación

Por ahora, el estudio está en manos del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara), a la espera de la aprobación final, para poder ser utilizado como parte de los análisis  técnicos que se requieren para el Plan Regulador de Nicoya. 

¿Qué pasa con los acuíferos? En otras palabras, esta alta vulnerabilidad a la contaminación lo que indica es que estos acuíferos son propensos a contaminarse con aguas negras, aguas grises, derrames de combustibles, metales pesados o algún otro tipo de contaminante en la superficie. 

Para llegar a esos resultados, la empresa realizó una metodología llamada G.O.D.  (Groundwater occurrence, Overlying lithology, Depth of groundwater) la cual analiza los materiales que cubren los acuíferos, evalúa qué tan profundas son esas aguas subterráneas y el tipo de sustrato que hay en el acuífero. 

“La zona señalada como de vulnerabilidad alta a la contaminación presentará una prohibición total para ciertas actividades que impliquen una amenaza para el acuífero por la toxicidad de los productos o insumos que necesite o almacenen, además por la cantidad y peligrosidad de los posibles contaminantes o residuos que generen”, dice el estudio como parte de las recomendaciones. 

Entrevistamos a  Adrián Martínez, geólogo integrante del equipo que desarrolló el estudio, y nos contó que la vulnerabilidad se da por las condiciones mismas de los acuíferos. Por ejemplo, la mayoría de estos acuíferos son muy superficiales; en promedio están a cinco metros de profundidad, lo que los hace más propensos a la contaminación. 

Además, detalló que estos acuíferos están cubiertos sobre materiales de mucha porosidad como arena o gravas (tipo de roca), que tienen a generar un efecto de filtración en los acuíferos.

En la siguiente imagen se muestra cómo el estudio señaló en color naranja los acuíferos calificados como de alta vulnerabilidad a la contaminación. 

Otro de los hallazgos que se concluyen en este estudio hidrogeológicoes que las zonas en Nosara en donde los acuíferos son más propensos a la contaminación, coinciden en las zonas en donde se proyecta mayor crecimiento poblacional. La empresa se basó en los datos de la Municipalidad de Nicoya para entender la expansión de los habitantes. 

En la siguiente imagen aparece un mapa en donde en color verde se marcan las zonas de alta intensidad de crecimiento proyectado y en color naranja las zonas de vulnerabilidad de los acuíferos. Ahí se puede observar, coinciden las mismas zonas.

 

Urge regulaciones

Es por eso que en la Asociación Cívica de Nosara insistimos en la importancia del reglamento de construcciones para la zona de amortiguamiento del Refugio Ostional, como una medida para mitigar el riesgo de contaminación de los acuíferos.

El reglamento que fue suspendido el pasado 1° de junio por el Tribunal Contencioso Administrativo establece dos puntos importantes para proteger a los acuíferos: el primero es que las construcciones no podían tener una cobertura mayor del 50%, ya que la impermeabilización de los suelos limita la capacidad de recarga acuífera. El segundo punto prohíbe el uso de alcantarillas como tanque sépticos, para garantizar que los lodos producto de esas aguas negras no se filtren en el agua que luego se utilizará para consumo humano. 

Es importante aclarar que en  Nosara no hay un sistema alcantarillado sanitario, es decir, cada persona que tenga una vivienda o negocio, es responsable de su tratamiento de aguas negras y grises. Sin embargo, muchas veces estas prácticas no son adecuadas y pueden poner en riesgo la comunidad, ya que como los acuíferos no son profundos se podrían contaminar. 

Otro de los problemas que genera un mal manejo de las aguas residuales es la contaminación a los ríos y mares. Según un reciente estudio de la organización Wildlife Conservation Association, luego de pruebas de  monitoreo de agua en la Desembocadura del Río Nosara y en Playa Guiones determinó que es probable que las aguas residuales de sistemas sépticos están desembocando en el océano durante la temporada de lluvias. 

La organización realizó 37 semanas de monitoreo de calidad de agua, entre  febrero del 2020 y marzo del 2021, en donde se analizaba la cantidad de coliformes fecales (en otras palabras, caca). La mayoría de pruebas cumplen con los estándares de calidad de agua; sin embargo, se nota un aumento en el incumplimiento de estos estándares especialmente en temporada lluviosa y en el Río Nosara.

¿Estamos tomando agua sucia en Nosara y por eso no hay cartas de disponibilidad de agua?

Estos resultados no quieren decir que el agua que se bebe en Guiones, Pelada, Nosara o Santa Marta esté contaminada, lo que sí indica es que si no se toman acciones contundentes, se aumentará significativamente el riesgo de contaminación de los acuíferos y esto generará consecuencias irreparables. 

Para garantizar la potabilidad del agua que se consume en la zona, conversamos con Lili Adams, representante de la Asada de Playas de Nosara (entidad que administra el agua de Guiones y Pelada), quien explicó que actualmente la entidad cumple con todos los estándares de filtración y cloración  del agua que pide el Instituto Costarricenses de Acueductos y Alcantarillados (AYA) para garantizar que el agua que se usa en esas comunidades es potable y no ocasiona riesgos para la salud. 

Aunque por ahora no hay ninguna nueva normativa para tener mejores controles sobre el otorgamiento de agua en las zonas con alto riesgo de contaminación a los mantos acuíferos, Adams explicó que en este momento la ASADA no está entregando cartas de disponibilidad de agua. 

A principios del 2021, el AyA  presentó un nuevo reglamento a las asadas, en donde se  establece que deben registrar todos los caudales de su competencia, realizar análisis de laboratorio del agua y demostrar mediante estudios que tienen la capacidad de aforo de agua necesaria de acuerdo a la cantidad de usuarios asignados. Sin embargo, Adams explicó que el testeo de aforo deberá utilizar una metodología diferente, por lo que desde el 8 de marzo no pueden entregar cartas de disponibilidad del recurso hídrico. 

Además de la Asada de playas de Nosara, el AyA aplicó esta moratoria a otras 30 asadas del cantón de Nicoya, así lo constató La Voz de Guanacaste en una publicación del mes de abril. 

Lili añadió que ahora la Asada está realizando un nuevo estudio de aforo, para entender mejor la capacidad de agua que tienen. Una vez finalizado este estudio, deberán enviar el reporte al AyA y es esa institución la que definirá cómo será ahora el otorgamiento de permisos de agua. Es decir, por el momento nadie podrá recibir un permiso de agua hasta que esto no sea resuelto.

De acuerdo con Lili, tienen la esperanza de contar con suficiente agua; sin embargo, en los últimos años han notado cómo incrementó el consumo del líquido en la comunidad de Nosara. 

Según los datos propios de la Asada, en el 2019 el consumo promedio mensual de agua era de 37.231 metros cúbicos, mientras que para el 2020 el consumo  mensual  aumentó a  54.108 metros cúbicos. A pesar de que fue un año con pandemia y hubo menos visitación de turistas. 

En la Asada son conscientes que la comunidad de Nosara ha tenido un crecimiento veloz en los últimos cinco años y que se necesitan mejores regulaciones para la  construcción en la zona, pero Adams también señaló que los arquitectos locales están haciendo muchos esfuerzos para que las edificaciones de la comunidad aprovechen mejor el agua con diseños sostenibles.

Es por esto que en la Asociación Cívica de Nosara seguimos apoyando a la Municipalidad de Nicoya en la defensa del reglamento de construcciones para la zona de amortiguamiento del Refugio Ostional y, paralelamente, seguimos apoyando a la realización del Plan Regulador para garantizar la protección de los mantos acuíferos de nuestra comunidad.