Si usted reconoce el logotipo de la NCA es muy probable que ya lo haya visto en los mapas y rótulos de los Senderos de Nosara. Recorriendo muchas de las áreas verdes de la NCA, estos senderos representan el trabajo de mucha gente a través de cuatro décadas. Ahora, un pequeño grupo de trabajo refuerza los senderos y continúan esa labor con la planificación de maneras para hacer que los senderos sean más atractivos para los visitantes y residentes.

Cuando Alan Hutchinson trazó el proyecto de Playas de Nosara, su plano mostraba un sendero titulado “Calle a Esperanza” que recorría desde 5 Esquinas, a lo largo del camino de las líneas eléctricas hasta donde hoy está Calle Los Mangos y de ahí seguía hasta Esperanza. Este sendero era utilizado por peatones, ciclistas y jinetes, incluyendo a los guardas que vigilaban las casas durante la temporada que sus dueños estaban de viaje.

Con la llegada de las calles y la gente con carros y motos se empezaron a abandonar los senderos. A medida que más y más Ticos compraron motos los senderos se dejaron de usar y el bosque los cubrió. En los últimos años con el incremento de tránsito y el polvo que atascan las calles, la gente ha empezado a redescubrir los senderos como una manera más segura y tranquila de llegar a su destino. Por ejemplo, David Shook volvió a abrir el sendero desde la sección G hasta la calle de Café de Paris. Marco Johanning y Peter Kelly recortaron la maleza para redescubrir muchos otros senderos y su entusiasmo contagió a otros a unirse, incluyendo a la NCA que ahora financia los proyectos de mejoras y mantenimiento de los senderos.

Peter Kelly

La historia de Kelly con Nosara inicio en 1972 cuando sus padres compraron un lote en la sección G. Después, cuando el compró su propia casa en Pelada en el 2011, sus vecinos le contaron que antes uno “podía ver el mar desde su terraza y llegar hasta ahí por un sendero que atravesaba un potrero.” Aunque los árboles obstruían la vista, Kelly quería caminar hasta la playa otra vez sin tener que usar la calle principal.

“Yo sabía que estaba cerca de un sendero que había sido escondido por la maleza. Conseguí un mapa aéreo de Nosara y pude encontrar el lugar donde antes estaba.” El obtuvo el permiso de NCA y contrató trabajadores para recortar la maleza hasta que el sendero original volvió a aparecer. Estos senderos ahora permiten que el y otros puedan caminar o correr hasta las canchas de tennis o llegar hasta la playa atravesando un bello bosque con 40 años de antigüedad.

Kelly, que es parte del comité de senderos de la NCA sueña con poder ver que los senderos originales se vuelvan a usar como en los viejos tiempos. El visualiza que van a llegar a ser lugares para ejercitarse, jugar, meditar y también una ruta alterna para peatones, ciclistas y jinetes.

Las credenciales de Kelly dan peso a sus ideas. Cuando el viene a Nosara cada seis meses, está tomando un descanso de su trabajo como arquitecto paisajista con los Parques del Estado de Nueva York. Usted puede haber disfrutado de su trabajo si ha caminado, andado en bicicleta o patinado por el espléndido Parque del Río Hudson que se extiende a lo largo del lado oeste de Manhattan desde Battery Place hasta la calle 59.

Junto con el comité de senderos, el tiene ideas muy específicas de cómo mejorar los Senderos de Nosara aún más. Algunas de estas son:

  • Más y mejor rotulación, especialmente en las intersecciones y en los senderos que se dirigen a las playas.
  • Mapas mejorados. ¨Por ejemplo, necesitamos más señalización para indicar cuando el sendero está interrumpido por calles y también cuando hay negocios cerca.
  • Volver a utilizar rótulos de madera, hechos con materiales locales y que sean uniformes y fáciles de leer y entender.
  • Nombrar cada sección principal de los senderos, posiblemente con nombres de la flora y fauna u otras características naturales del área.
  • Señalización de áreas de interés como ciertos tipos de árboles, pájaros comúnmente vistos y áreas que sean aptas para la contemplación en silencio.
  • Limpiar las quebradas de todos los desechos o material que se ha acumulado a través de los años. Algunos árboles grandes que han caído pueden ser cortados y modificados para crear puentes sobre partes de las quebradas.
  • Estaciones para ejercicios a lo largo de los senderos, construidos de materiales orgánicos con sugerencias como “haga 10 pushups.”
  • Una espacio abierto donde los niños pueden jugar en equipo rústico como columpios de mecate, barras bajas horizontales de balance y tal vez sube y bajas.

“Con los Senderos de Nosara, tendremos lo que yo llamo nuestro Central Park,” comenta Kelly.

NCA y el comité de senderos están incorporando estas ideas en sus planes para hacer que los senderos sean otro lindo espacio para que todo el público lo disfrute. Manténgase atento y verá más información sobre los senderos en los próximos meses.