En 1992, 2 hectáreas de tierra propiedad de NCA, fueron designadas para contener los residuos del distrito de Nosara. En las casi 3 décadas desde que el ‘botadero de Nosara’ estuvo en operación, este espacio desempeñó un papel vital en ayudar a lidiar con los residuos de la comunidad. Esta nunca fue una tarea fácil, especialmente dado que la operación del botadero era realizada por una organización privada que recibió poca o ninguna ayuda de las autoridades regionales a quienes correspondía esta tarea. El resultado de esto es un botadero a cielo abierto, con pilas de basura que varias veces amenazaban con derramarse más allá del área designada.

La buena noticia es que la luz al final de este túnel lleno de basura de Nosara parece estar finalmente al alcance. Gracias a los esfuerzos combinados de la NCA y la Asociación de Reciclaje, la municipalidad recientemente comenzó a recoger la basura, allanando el camino para que avancemos con los planes para cerrar el vertedero. Después de un estudio cuidadoso y mucha deliberación, la NCA ha concluido que la forma óptima de cerrar, limpiar y comenzar a regenerar el sitio de descarga es a través de uno de dos métodos.

La primera opción es tapar los residuos. Esto incluiría redistribuir algunos de los residuos para crear pendientes suaves y cubrir toda la basura con una capa impermeable de arcilla y luego una capa de tierra vegetal para apoyar el crecimiento de vegetación. Esto se hace para evitar que el agua de lluvia se filtre y transporte toxinas más profundamente en el suelo. Los costos asociados con esta opción dependen de la cantidad de material de cobertura necesaria y las posibles modificaciones del sitio para ajustar un plan de aguas pluviales.

Las regulaciones de Costa Rica establecen que una vez que el sitio está tapado, debe cerrarse con malla, monitorearse constantemente  y no estar disponible para ningún uso durante al menos veinte años. La NCA ha considerado la idea de transformar el sitio en un parque público. Sin embargo, este método dejaría este plan fuera de los límites en el futuro previsible.

La segunda opción es excavar los residuos y transportarlos al relleno sanitario de Santa Cruz. Esto requeriría eliminar todos los residuos del sitio, cargarlos en camiones para su transporte y luego rellenar el sitio con tierra. Los costos asociados con esta opción dependen del volumen de residuos, la disponibilidad de tierra y el precio del transporte. Aunque esta opción no está exenta de inconvenientes, reemplazar los residuos  con tierra limpia proporcionará un espacio para actividades recreativas, vivienda o conservación. Todas estas opciones ofrecen beneficios económicos o sociales a Nosara.

Cerrar y cubrir o retirar la basura del vertedero de Nosara nunca fue una tarea fácil. En la superficie puede parecer una simple cuestión de transportar la basura a otra parte. Sin embargo, debajo de la superficie, literalmente, están enterradas algunas de las complicaciones. Además de una investigación sobre qué materiales pueden haberse infiltrado en el suelo, un plan rentable para el cierre requiere datos topográficos para el sitio, una estimación del volumen total de residuos, fuentes de suelo para hacer la cubierta de arcilla y análisis de costos de la cubierta o planes de transporte.

A través los años, la NCA ha formado relaciones positivas con una variedad de organizaciones que comparten su objetivo. Uno de esos grupos fue el Departamento de Ciencias de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Florida, que visitó nuestra comunidad en 2012 para trabajar en el mismo sitio. La universidad ejecuta iniciativas que permiten a los estudiantes crear planes de diseño que resuelvan proyectos de ingeniería del mundo real, uno de los cuales es un programa dedicado al diseño final y otras soluciones de Gestión de Residuos. A principios de 2019, la NCA contactó a este departamento para ayudar a redactar un plan rentable para hacer frente a la crisis de residuos de Nosara. Su respuesta fue un entusiasta “sí”.

A raíz de esto, del 29 de septiembre al 3 de octubre, el equipo de la Universidad de Florida estará en Nosara inspeccionando, midiendo, respondiendo preguntas, visitando otros vertederos, reuniéndose con miembros de la NCA y trabajando para la creación de un plan factible que asesore sobre el mejor camino a tomar. Se espera que el borrador final de este plan esté listo en el mes de diciembre.

Una vez que se presenten las conclusiones de este estudio, la NCA planea compartir los hallazgos con la comunidad. Se formará un comité para discutir la mejor manera de proceder y cómo recaudar los fondos necesarios para comenzar a trabajar. Se invita a las partes interesadas a comunicarse y participar en estas discusiones con la junta directiva de la NCA.